Psicologia Infantil y Juvenil

En la Academia La Clau ofrecemos un servicio de atención psicológica a niños y adolescentes, atendiendo sus necesidades desde un modelo integrador. Creemos en la necesidad de diseñar un plan de tratamiento personalizado y adaptado, a partir del cual podamos abarcar la problemática desde la mayor proximidad posible.
Asimismo, trabajamos desde la importancia de no dejar nunca de prestar atención al contexto del niño y / o adolescente, con el objetivo de fomentar no sólo su bienestar personal, sino también social y emocional.

Por este motivo, trabajamos atendiendo las necesidades que puedan aparecer a lo largo del desarrollo de los niños/as y jóvenes, así como en todas las áreas que conforman su entorno, implicando y trabajando junto con todos los agentes que conforman la red del niño o adolescente.
Es por eso que atendemos múltiples problemáticas que pueden aparecer a lo largo de la etapa de desarrollo infantil y / o juvenil, así como aquellas problemáticas de tipo emocional o relacional.

● Psicología infantil:
A veces los niños también tienen miedos, sienten tristeza y sufren problemas emocionales como el estrés. Si bien esto es cierto, habitualmente su manera de expresarlo es a través del cuerpo (dolores somáticos o dificultades para dormir) o el comportamiento (llantos, rabietas, impulsividad, etc.)

Por este motivo, trabajamos junto con el entorno del niño para detectar dichas dificultades que nos permitan fomentar su bienestar personal y relacional.
Entendemos la psicología infantil no sólo como una vía para tratar problemáticas actuales, sino como herramienta con grandes beneficios preventivos de cara a futuras etapas del desarrollo.

● Psicología adolescente:
La adolescencia es una etapa de cambios y dudas donde el adolescente siente que su cuerpo se transforma, pero a la vez también lo hace su mundo psicológico y social. A menudo se convierte en un gran reto poder asumir estos cambios con la rapidez e intensidad con la que aparecen.
Es una etapa muy importante, a lo largo de la cual se genera la construcción de la propia identidad. Es por ello que habitualmente pueden sentirse desorientados y surgir, como consecuencia, dificultades emocionales o relacionales.

Algunos de los conflictos más comunes que tratamos son: conflictos en la comunicación familiar, dificultades relacionales con los compañeros, ansiedad, baja autoestima y / o inseguridad, agresividad / impulsividad, trastornos de la conducta (conductas desafiantes, manipulativas, conductas de riesgo), depresión y procesos de duelo, entre otros.